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Manejo integrado de plagas y productividad

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El uso de plaguicidas para el control de plagas es una práctica normal en la agricultura a gran escala. Los plaguicidas permiten a los productores asegurar sus cultivos y por lo tanto, sus medios de subsistencia. Esto es importante porque el trabajo en agricultura usualmente expone a los productores a una serie de vulnerabilidades debido a factores externos que escapan de su control.

 
 

Sin embargo, se ha demostrado que el uso excesivo o inapropiado de plaguicidas ha causado graves daños a la salud humana y al medio ambiente.

En todo el mundo, el 40% de los plaguicidas utilizados son herbicidas, el 17% insecticidas y el 10% funguicidas. Sin embargo, más del 98% de los plaguicidas rociados alcanzan un destino diferente al de la especie objetivo, convirtiéndose en contaminantes del aire, agua y suelo.

La RAS está comprometida a proteger la salud de la gente y el planeta, por ello trabajamos con productores y empresas para mejorar la prevención y el control de las plagas mediante la adopción de enfoques innovadores y eficientes para el uso de plaguicidas en la agricultura.

La RAS puede apoyarlo

Gracias a la colaboración del Centro Integrado de Protección de Plantas de la Universidad Estatal de Oregon, la RAS es la única organización capaz de proveer un verdadero proceso de evaluación de riesgo científico a las fincas y negocios. Este proceso conecta a 170 plaguicidas individuales a prácticas específicas de mitigación de riesgo para la protección de seres humanos, polinizadores, fauna vertebrada y vida acuática.

Para ayudar a los productores y a las compañías a mejorar las prácticas relacionadas al uso de plaguicidas que puedan resultar en mejores cultivos, ingresos más estables y trabajadores y ambientes más saludables, hemos diseñado soluciones personalizadas que incluyen los Servicios de Verificación como diagnósticos, evaluaciones, definición de indicadores, monitoreo y reporte.

También proveemos de asistencia en Desarrollo de Capacidades como entrenamiento y capacitación en campo en el manejo de múltiples fincas y temas relacionados al MIP. Además, podemos implementar proyectos de Innovación y Cambio para integrar a grupos del sector privado y público y el diálogo de múltiples actores en donde ayudamos a crear programas para la mejora de prácticas relacionadas al uso de plaguicidas a nivel regional y/o multinacional.

Cómo abordar este problema

  • Minimizando la necesidad de plaguicidas mediante la implementación de un plan de manejo integrado de plagas (MIP) que incluya la prevención de la infestación y propagación, el monitoreo de la ocurrencia y la eliminación de la plaga
  • Dando prioridad al uso de agentes biológicos, prácticas culturales y sustancias de baja toxicidad
  • Aumentando la diversidad de cultivos y creando o protegiendo los hábitats que apoyen la existencia de depredadores naturales para las plagas
  • Evitando los cultivos susceptibles a plagas
  • A través de un manejo apropiado de plagas, incluyendo un almacenamiento seguro y el uso obligatorio de Equipos de Protección Personal (EPP), así como también, el uso apropiado de las instalaciones de baño.
  • Implementando medidas específicas de mitigación de riesgos en la aplicación de plaguicidas (barreras vegetativas, parámetros seguros para la fumigación aérea que minimicen la deriva, advertencias a trabajadores y poblaciones, etc.)
  • En términos de salud humana, no se debe aplicar ninguna sustancia clasificada como “Plaguicidas Extremadamente Peligrosos” por el Panel de Expertos en Manejo de Plaguicidas de la OMS / FAO. Aunque no forma parte de esta lista, tras una extensa consulta con actores interesados, la RAS ha concluido que el Dicloruro de Paraquat, el Fosfuro de Aluminio, el Fosfuro de Magnesio y la Fosfina no deben ser utilizados debido los riesgos para la salud humana, contaminación del agua y para las poblaciones de polinizadores
  • Para la protección de las abejas y otros polinizadores, no se deben utilizar los neonicotinoides como Clothianodin, Imidacloprid y Thiamethoxam, así como tampoco el Phenylpyrazole Fipronil.