Biodiversity Check Agrícola”, apoyando a las fincas que desean ser mejores en la conservación de biodiversidad

 
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Entre septiembre 2018 y marzo de 2019, la RAS trabajó junto al Programa Biodiversidad y Negocios en América Central y República Dominicana que implementa la Cooperación alemana para el desarrollo, GIZ, en el diseño y desarrollo del Biodiversity Check Agrícola (BCA), una herramienta voluntaria para evaluar y mejorar las prácticas de conservación de biodiversidad en fincas agrícolas medianas y grandes de la región.

El proyecto concluyó con éxito e incluyó no sólo el diseño final de la herramienta con una nueva estructura base de 18 metas ambientales, sino el desarrollo de una Guía para Asesores y la capacitación de un total de 31 profesionales en Costa Rica y República Dominicana que a futuro podrán implementar el BCA como asesores en fincas.

Para llegar a la versión final de BCA (que incluye listados de plaguicidas con su correspondiente toxicidad ambiental), se realizaron pruebas de campo con caña de azúcar en Guatemala, con banano en Costa Rica y con piña en República Dominicana.

La RAS inició el desarrollo y validación del BCA en setiembre de 2018, tomando como base un borrador inicial del Programa Biodiversidad y Negocios. La primera propuesta desarrollada contenía preguntas orientadoras y temas adicionales cubiertos por el Marco de Agricultura Sostenible 2018 de la RAS.

A partir de las pruebas de campo y las capacitaciones, que involucraron a representantes de ONGs, consultores particulares, miembros de la academia, ministerios de agricultura e institutos de gobierno, se fue afinando el BCA hasta llegar a su versión final.

La guía que acompaña al BCA es dirigida a los futuros asesores y les brinda información más detallada sobre cómo implementar la herramienta en campo.

El Biodiversity Check Agrícola es un modelo completamente voluntario que adapta algunos componentes característicos de los sistemas de certificación a su proceso de aplicación y que además fue diseñada específicamente para medianas y grandes fincas agrícolas. Tiene 18 metas con sus preguntas orientadoras enfocadas en conservación de biodiversidad y en los servicios que prestan los ecosistemas.

La meta final del BCA es que las fincas, a partir de una verificación de sus prácticas de acuerdo con la herramienta, elaboren y ejecuten planes de acción para integrar la biodiversidad a la gestión empresarial.

Además, busca sensibilizar y lograr que las empresas reconozcan el valor de la biodiversidad y de los servicios ecosistémicos.

“El Biodiversity Check Agrícola y su proceso de aplicación tienen el potencial de posicionarse como herramienta líder para fomentar cambios a favor de la biodiversidad en fincas de la región Centroamérica y República Dominicana,” explica Oliver Bach, gerente técnico de la RAS y coordinador general del proyecto.

De acuerdo con Bach, “para que el potencial del BCA se pueda desplegar y mover a las fincas a un nivel destacado de conservación de la biodiversidad, será fundamental ser transparentes sobre las declaraciones podrán hacer sobre sus logros en sus mercados y que se gestione y monitoree la calidad del programa a largo plazo”.

 
 
Nancy De Lemos